Porque aquí no buscamos controlar a nuestros perros, sino convivir y disfrutar juntos. No seguimos normas caducas ni buscamos perros perfectos: apostamos por relaciones reales, respetando nuestras emociones y pasándolo bien. Este decálogo es mi forma de ver el mundo perruno: con respeto, con humor y con ganas de entender más y mandar menos. Si tú también vas a su ritmo, este es tu sitio.
- Nos gustan los perros con actitud y las personas que aprenden a convivir con ella.
- Acompañamos desde el respeto, con humor y sin postureo.
- Aquí no hay “perros malos”, sino historias que entender.
- No corregimos comportamientos, entendemos necesidades y acompañamos emociones.
- Nada de jerarquías ni líderes de la manada: somos un equipo.
- La obediencia ciega está sobrevalorada; la relación, no.
- Los perros senior no están acabados: disfrutamos con mucho amor esta etapa.
- Nuestros perros no son robots. Y menos mal.
- Vale más un makarra feliz y real, que un “perro perfecto”.
- Al final, todo es más sencillo: disfrutamos de nuestros perros sin expectativas, ni prisas, ni cuentos.